De la mano de las bodegas de las distintas denominaciones de origen ha surgido una magnífica oferta enoturística, donde además de visitar las bodegas podremos apreciar sus espectaculares edificios, comer en un entorno privilegiado y alojarnos en las propias bodegas.
La denominación con más valor turístico sin duda es la de la Ribera del Duero, una denominación que nace en 1982 y hoy tiene más de 280 bodegas. La Denominación de Origen Ribera del Duero es la locomotora de las zonas de vinos de Castilla y León.
El recorrido de la Ribera del Duero trascurre entre Valladolid y Peñafiel, un pueblo situado a 50 kilómetros de la capital. Peñafiel es el pueblo más importante de la ruta y es donde encontraremos el Museo Provincial del Vino, instalado en el famoso castillo.
Las bodegas más importantes de la Ribera del Duero son:
- Vega Sicilia: Hoy en día no creemos que haya alguien que no juzgue adecuadamente esta denominación. La bodega de Vega Sicilia está situada en Valbuena de Duero.
- Protos: Bodega emblemática diseñada por Richard Rogers. Se encuentra en Peñafiel.
- Arzuaga Navarro: Una de las bodegas mejor preparadas para el enoturismo: tiene restaurante, hotel y visitas guiadas tanto por el exterior como por el interior. La bodega se encuentra en Quintanilla de Onésimo.
Rueda es la primera denominación de origen en nacer en 1980 y comprende más de cincuenta bodegas. La ruta por las bodegas no es tan importante como la de la Ribera del Duero aunque existen tres localidades que visitar: Rueda, Tordesillas y Medina del Campo.
Las bodegas más importantes se encuentran en Rueda y son: Yllera, Hijos de Alberto Gutiérrez y Antaño.
Además de las bodegas, bien merecen una visita el pueblo de Tordesillas y el Castillo de la Mota en Medina del Campo.
La Denominación de Origen Rueda abraza la tipología más variada e interesante de la España vinícola. Produce dos tipos de vinos blancos jóvenes, ambos, con un asombroso potencial aromático, elaborados con uva verdejo y la variedad sauvignon blanc.
Los vinos jóvenes de verdejo han experimentado un salto impresionante y han pasado de ser vinos blancos con personalidad en la boca y buenas cualidades para el envejecimiento a vinos blancos con mucha nariz y muy aromáticos. En esta zona se elaboran cada año blancos de fermentación en barrica y, desde hace una década, vinos espumosos con vinos base de uva verdejo.
Desde la añada de 2000, la Denominación de Origen ha incluido los tintos y rosados, al absorber las viñas y bodegas inscritas hasta entonces en la Asociación de Vinos de la Tierra de Medina del Campo.
Es la tercera denominación de origen por tamaño. Sus vinos claretes han sido siempre muy bien aceptados en el norte de España y en Madrid. Hoy, dada su calidad se pueden encontrar en cualquier punto de España.